25 abr. 2008

La plasticidad del tronco

Danzar: acción natural del hombre que se da en un tiempo y un espacio, en silencio o con música que lo acompañe. Lleva un orden que le es propio y sirve para expresar lo intangible de la vida. Léase las emociones, los misterios de la vida, los valores, las tradiciones. Desde siempre los hombres bailaron para relacionarse con la naturaleza, para detenerse frente a los hechos vitales de su vida: matrimonios, graduaciones, cambio de etapa de vida , nacimientos, muertes.....etc.

Esta manera de entender la danza está ligada a la naturaleza porque tiene su propio rítmo, sus intensidades y sus características esenciales. Está ligado a lo humano como no podría ser de otra manera. El hombre es naturaleza. Ya sé que vivimos en un mundo fragmentado y hostil. Donde es muy difícil responder a la esencia porque necesitamos subsistir adaptados al medio al cual pertenecemos. Por eso es recomendable compensar para no terminar enfermándonos. Despertar nuestros dispositivos sensoriales, encontrar un rítmo que nos permita movernos sin tensión y sin automatismos y desde ahí encontrar el movimiento placentero.

En el tiempo que te quede libre no te olvides de bailar la Danza de tu vida ( de igual modo lo harás) y volver a la Naturaleza.

2 comentarios:

CANGISU dijo...

Bella reflexión, sin lugar a dudas la danza es el arte más arraigado en nuestra naturaleza, es el movimiento, el movimiento vital que nos integra en el ritmo del universo.

Cristina Soloaga dijo...

Hola Gracias por tu comentario: La naturaleza es lo más. A bailaaar!