7 abr. 2008

La pintura y la danza. Esencialmente físicas

Las tres edades de la vida
Autor:Gustav Klimt
Fecha:1905
Museo:Galleria Nazionale d´Arte Moderna di Roma




De frente y en primer plano aparece la madre, con su hija en brazos, apoyando su cabeza sobre la de su retoño. Tiene los ojos cerrados y gesto de ensoñación, al igual que la pequeña, cuyo sexo no podemos contemplar al estar su figura apretada contra la madre. Una anciana desnuda, de lado, con el rostro cubierto por el largo cabello, llevándose la mano izquierda hacia la cara, es la representación de la vejez. De esta manera podemos apreciar la representación del nacimiento, la madurez y la decadencia, igual que se muestra en otras obras.


Esta bella obra puede hacernos reflexionar con nuestros cuerpos alrededor de distintos temas relacionados con la temporalidad: elementos como la sucesión, la duración, las etapas de la vida, ciclos y más.

En esta oportunidad reflexiono sobre la danza como patrimomio de cada ser humano a lo largo de toda su vida.

Agrego un texto de Walter Sorell de su libro: La danza a través de las edades:
"Aún antes que el hombre encontrara los medios artísticos formales para expresarse, el supo gozar de la sensación de dar un paso, girar, balancearse, mecerce, zapatear y saltar, simplemente porque hay una infinita alegría en danzar. Danzar es un medio para la afirmación de sí mismo y un medio para canalizar la abundancia de su energía, en un modo supremo de expresarse"

Esta es la propuesta: desarrollar nuestro lenguaje corporal para completarnos y expresar nuestros estados anímicos, utilizando todas las posibilidades, para que nuestro propio mundo y el de los otros puedan conectarse